Los Sin Luz y la Gran Guerra- Fin
El grupo,
guiados por Rolan, consiguieron llegar a la gran ciudad, ocultándose en la biblioteca,
lugar idóneo para su finalidad.
Fueron
semanas arduas, leyendo ingentes cantidades de libros, buscando incesantemente
una pequeña pista para poder avanzar en su objetivo.
El tiempo
pasaba y el grupo, comenzó a desanimarse, con el agravante que se estaba
quedando sin provisiones. No podrían quedarse mucho tiempo, tampoco podían
salir por temor a tener un mal encuentro.
Decidieron,
racionar las provisiones, a lo cual ya estaban bastante acostumbrados, para
alargar al máximo la estancia.
Alda,
integrante del grupo, dio un inmenso grito, que puso a todos en alerta. Con
inmensa alegría, acercó un libro muy deteriorado y antiguo, que había
localizado oculto en el hueco de una columna, aún no lo había leído, pero el
hecho de encontrarse tan escondido, supuso que podía ser importante.
Descifrarlo,
era difícil, ya que estaba muy deteriorado y escrito en una lengua muy antigua.
Lamber,
experto en lenguas antiguas, junto a su gran amigo Rua, se dedicaron por
completo al libro. Una ardua tarea, y aún sin saber si contenía datos que
pudieran servirles.
El grupo,
estaba en un momento álgido, los ánimos mejorados y nuevamente volvieron a
organizarse en las funciones de búsqueda, agrupando, catalogando incluso
excavando, y buscando accesos, puertas... que estuviesen ocultas a la vista.
Al romper
una pared, dieron con una gran nave, llena de volúmenes muy antiguos y bien
conservados. Esta, fue la joya que esperaban, por fin los esfuerzos, daban sus
frutos.
Localizaron
libros, que trataban sobre poderes muy antiguos, y que eran de gran
envergadura.
-
Atención- dijo Lamber. - Rua y yo, hemos descifrado parte del libro. El grupo, estaba
muy alterado. - En él, se explica, que hubo una guerra, por tener el control de
éstos poderes, donde murieron millones de personas, y un grupo de sabios,
decidieron esconder todos los tratados.
El
silencio, reinaba entre el grupo, muchas dudas surgían, sobre todo cómo tratar
esa información y la decisión de practicar esos poderes tan peligrosos, para no
sucumbir en otra guerra.
No podían
esperar a llevarlos y contrastar la información con su gente, tenían que
conseguir llegar hasta sus hogares sin contratiempos.
Tomar una
decisión, fue larga y ardua.
Rolan,
explicó que, la finalidad de todas las expediciones realizadas, en la
cual, habían sucumbido muchos valientes, era para poder llevar la paz y
libertad a todo el planeta, no para iniciar más guerras de poder.
Por
unanimidad, decidieron crear un grupo reducido de personas que se encargarían
de controlar esos poderes, y mantenerlos en secreto, únicamente podrían
transferirlo a una persona que hubiese demostrado ciertos dotes y sólo en caso
de peligro.
No podían
dedicarle mucho tiempo a la organización de éste grupo, ya que debían marcharse
cuanto antes.
Se
pusieron rápidamente con los libros, interpretando y aprendiendo.
Rua, y
Rolan, estudiaron un libro antiquísimo, con tratados de la manipulación de la
mente, altamente peligroso, si era utilizado con malos fines.
- Amigos,
- dijo Lamber, -todos somos conscientes de la documentación que tenemos y la
responsabilidad tan grande que adquirimos para que en un futuro, no volvamos a
generar una guerra.- Lo primordial ahora, es esforzarnos mucho más para poner
en práctica lo que estamos estudiando y así asegurarnos el regreso a casa,
allí, crearemos salas de estudio, y por fin, podremos enfrentarnos a ¨los sin
luz¨.
Todos
estaban de acuerdo, aunaron todas sus ya escasas fuerzas para centrarse en la
labor que tenía presente.
Rua, fue
la primera en dominar la telepatía, logró ponerse en contacto con Alda, que se
encontraba en otra sala, ésta dio un grito de sorpresa ya que no se esperaba
tal intrusión en su cabeza.
Realizó
varias pruebas y el aprendizaje resultó muy gratificante y rápido. Logró
comunicarse con Lana, mujer de Rolan, que se encontraba a muchos kilómetros de
distancia Con pocas instrucciones, Lana pudo hacer lo mismo y de ésta forma,
lograron avisarles que estaban bien y avanzando mucho.
Lana,
mientras tanto, organizó grupos para poner en práctica lo poco que había
aprendido con Rua, todos se encontraban felices y animados para darlo todo en
el aprendizaje. Por primera vez, había posibilidades de ganar en la próxima
batalla. La esperanza y el estado de ánimo, era el mejor estímulo.
Había
llegado el día más importante en la biblioteca. Un reducido grupo junto a
Rolan, iban a salir al exterior, tenían que conseguir suministros y lo
fundamental, si se encontraban con los monstruos, probar lo aprendido. Todos
estaban muy nerviosos, si salía mal, sería un golpe duro de asumir, aunque en
estos momentos ya nada les pararía.
Contaban
con una ventaja, aunque escasa, ¨los sin Luz¨, a lo largo de los años, se habían
relajado mucho, ya no contaban con recibir un ataque de los, para ellos,
insignificantes humanos.
Parecía
que en la zona donde se encontraban, no había monstruos, algo extraño, ya que
hacía dos días que los habían oído. Bien por un lado, pero precisamente ahora,
querían verse con alguno. No tardaron mucho en verlos cerca de unos almacenes,
entre ellos, se estaban peleando, mejor ya que estaban distraídos.
La
prueba, resultó todo un éxito, no se lo podían creer, por fin, serían libres,
la felicidad era inmensa.
Los sin
luz, parecía que se encontraban bajo un influjo, hipnotizados y dominados.
El grupo,
estaba en silencio, observándolos, sin creer lo que estaban viendo, con temor a
acercarse, no confiaban del todo y no sabían cuánto tiempo duraría el efecto,
podía ser eterno o de minutos.
Permanecieron
dos días observándolos y acercándose a ellos, enviándoles órdenes que
realizaban sin demora. Era asombroso y la felicidad radiaba en todos.
Decidieron
prepararse para regresar a casa, llevaban un año fuera y estaban deseando
volver y festejar por todo lo alto, el fin de vivir bajo el dominio de los
monstruos.
Les
quedaba mucho por hacer y aprender aún, mucha decisiones por tomar, y limpiar
el mundo de ¨los sin luz”, para enviarlos de nuevo a su mundo, a las zonas
abisales, a la oscuridad.
Un mundo
nuevo por descubrir y vivir en libertad.
Por fin,
Rolan y Lana podrían cumplir su sueño y enseñar a sus hijos las maravillas de
la tierra.